Uno de los lugares que más me sorprendió de Bolivia fue la La Carretera de la Muerte.
También conocida como Camino a los Yungas, fue construida para unir La Paz con el norte tropical de Bolivia. Sin embargo, la dificultad de construir una carretera en este lugar hace que el estrecho camino esté suspendido sobre profundos acantilados y curvas vertiginosas.
Todo ello hizo que el número de accidentes de tráfico se elevara hasta el punto de ser conocida por este tétrico nombre.
Actualmente existe una carretera nueva y segura que llega hasta los Yungas, por lo que la antigua carretera apenas tiene uso y se ha convertido en una atracción turística para los amantes de la bicicleta de montaña.
Recorrido
Es muy sencillo y no tiene pérdida, por lo que si eres un experto de la bicicleta de montaña lo disfrutarás muchísimo. Pero si no tienes mucha experiencia es posible contratar una agencia con guías especializados que te aseguren un buen descenso.
La mayoría de las agencias comienzan el recorrido en La Cumbre a 4.700 metros de altitud. Por lo que es importante llevar varios días aclimatado a Bolivia y su altiplano.
Todo el recorrido se realiza cuesta abajo, es decir que lo que sufrirán en esta aventura no serán tus piernas sino tus brazos, y tus manos. Ya que el final del recorrido se encuentra a poco más de 1.000 metros de altitud.
Lo que convierte esta ruta en un maravilloso espectáculo de cambios de paisaje, pasando de la fría alta montaña, a la calurosa y húmeda selva tropical.
Sobra decir que aunque ya no haya mucho tráfico (porque algún camión sigue aventurándose por allí) es muy importante tener cuidado y contar con el gran desnivel que se desciende cada pocos metros. Controlar siempre la velocidad y tener en cuenta lo que puede haber al otro de la curva.
Yo disfruté como una enana. Admirando el espectáculo de la naturaleza que nos rodeaba. Pero he de reconocer que esta carretera, impone. ¡Abstenerse los que tengan miedo a las alturas!
Reserva
Si eres un experimentado de la bici de montaña, disfrutarás mucho de este descenso a tu aire. Pero si prefieres que un guía te acompañe en el recorrido, son muchas las agencias de montaña que lo ofrecen. Yo os recomiendo recorrer varias en La Paz y comparar precios.
Lo más importante es elegir una buena bici, ya que el camino solo está asfaltado al principio (un tramo de la nueva carretera) . A nosotros nos ofrecieron tres tipos y elegimos una normalita con suspensión. Fue suficiente.
Es importante que ofrezcan medidas de seguridad, casco, rodilleras, muñequeras. Así como ropa de abrigo para el inicio. Y que sean varios los guías que acompañan al grupo.
Además, una furgoneta delante y otra detrás va marcando las paradas y llevando los recambios. La rueda de mi bici se pinchó en mitad del recorrido y rápidamente me ayudaron.
Nos prohibieron llevar móviles, cámaras y agua en la bici para que la concentración en la carretera fuera máxima. Por lo que en cada parada nos ofrecían agua. Y eran los propios guías quienes nos hicieron un reportaje fotográfico que después nos llevamos en un CD. Y antes de comenzar nos dieron un pequeño desayuno.
Consejos
– A primera hora de la mañana y con el cielo cubierto, a 4.700 m de altura hace mucho frío! Abrigaros bien para el principio de la ruta. Después podréis ir dejando la ropa en las furgonetas.
– Una vez comienza la zona Tropical, la humedad hará que solo queráis estar en manga corta, pero cuidado con los mosquitos.
– Como ya he comentado, la carretera es más bien un camino de tierra y si no ha llovido en los días anteriores las bicis levantarán mucha polvareda. Las gafas de sol son imprescindibles.
– Si aún no estáis habituados a la altura, mejor dejar pasar unos días antes de montaros en la bici. El mal de altura se agravará si hacéis esfuerzos.
