Entre el mar y la tierra

A una media hora de la cascada de Skogafoss, siguiendo la carretera hacia el sureste de la isla, se encuentra la Reserva Natural de Dyrhólaey.

Esta reserva natural está situada en la costa y para acceder a ella es necesario tomar dos desvíos desde la carretera principal. El primer desvío corresponde a la carretera 218 y bordea una gran laguna cuyas aguas se juntan con el mar.Reserva Natural de Dyrhólaey

Al final de la carretera, las vistas de los acantilados y la playa de arena negra son espectaculares.

Reserva Natural de Dyrhólaey

Una vez de vuelta a la carretera principal, a pocos kilómetros se encuentra el desvío 215 que conduce hasta el otro extremo de los acantilados de la playa.Reserva Natural de Dyrhólaey

 

Allí las formaciones rocosas características de Islandia se elevan imponentes ante las olas del mar.Reserva Natural de Dyrhólaey

La pequeña localidad de Vik, es la más cercana a esta Reserva Natural, ya que se encuentra a escasos kilómetros, una vez pasadas las dos desviaciones. Para los lugareños, las tres formaciones rocosas que veis en la siguiente foto, son Trolls, que al recibir la luz del sol quedaron convertidos en piedra. Es una de las muchas leyendas que forman parte de la rica mitología de este país.Vista de la Reserva Natural de Dyrhólaey desde Vik

El resto del paisaje desde la carretera son kilómetros y kilómetros de enormes espacios abiertos coloreados de un verde intenso salpicado de colinas, montañas y cascadas por doquier hasta que en un momento dado y casi sin darte cuenta, el paisaje se oscurece y la tierra volcánica ocupa una infinita llanura en cuyo horizonte se adivina el mar.Paisaje en el sur de Islandia

Apenas hay coches circulando por la carretera y el silencio es el verdadero protagonista, solo roto de vez en cuando por las ovejas que pastan en libertad durante toda la época estival en las praderas de la Isla.Paisaje sur de Islandia

Durante todo el viaje, las ovejas están presentes en lo alto de las colinas o cerca de la carretera y es que en Islandia hay más ovejas que personas. Todas pertenecen a una u otra granja donde las guardan al llegar el duro invierno.Paisaje en el sur de Islandia

Hay multitud de pequeñas granjas a lo largo de la carretera principal. El nombre de cada una de ellas está señalizado en un cartel azul y el acceso a éstas, son caminos sin asfaltar, por eso allí la mayoría de los coches son todo terreno.

2 comentarios en “Entre el mar y la tierra

Deja un comentario