Un Berlín muy personal

Es muy fácil acceder a información turística sobre esta capital y hay muchísimo escrito sobre ella, por lo que he decidido dar un pequeño giro a mi redacción y haré la entrada de este viaje más personal de lo que acostumbro. Ahí va.

Puerta de Brandenburgo, Berlin

“DELAYED” Mientras observaba el permanente estado de la situación de nuestro vuelo reflejada en la pantalla, me di cuenta de que el viaje a Berlín terminaba de la misma forma que había empezado: con el retraso de nuestro avión.

Sin embargo, pese a tener que esperar varias horas de más en esos pasillos tan aburridos de los aeropuertos, tuvimos suerte. El día en que salía nuestro avión, en España se convocaba una huelga general y el día de vuelta, en Francia, los controladores también hacían “la greve”. Mucha gente no pudo viajar ni un día ni otro. Lo dicho, tuvimos suerte.

Aeropuertos, al fin y al cabo son solo un paso más para llegar al destino, aunque no por ello hay que quitarles méritos. Algún día escribiré un post sobre estos lugares tan peculiares, que son centros comerciales y lugares de espera al mismo tiempo. Donde se mezclan miles de sensaciones, con gente triste que se va y personas felices que vuelven. Hay quien duerme tranquilo y quien se come las uñas antes del despegue. Hay maletas que no cierran, conversaciones que se cruzan, viajeros nóveles, otros experimentados… en fin, cada aeropuerto es un pequeño mundo. Pero ya digo, mejor hablo de esto otro día, porque ahora lo que me interesa es explicaros lo que fue para mi Berlín.

Unas tres horas en avión nos separan de esta capital europea que la mayoría de nosotros asociamos a salchichas, cervezas, señores grandes rubios y colorados a lo cangrejo en Mallorca y desde hace unos años también a “la Merkel”, pidiendo que seamos más austeros y dirigiendo las pautas de nuestra economía.

Tengo entendido que a Berlín se puede llegar desde tres aeropuertos. Nosotros volamos con una compañía de bajo coste por unos 80€ (comprado el billete con varios meses de antelación) hasta el aeropuerto de Berlín Schoenefeld.

Desde allí es fácil llegar al centro de la ciudad. La estación de trenes se encuentra a 5 minutos andando desde la salida del aeropuerto, a través de una pasarela.

Si no sabes alemán y aunque al principio te despisten un poco todos esos carteles con palabras enormes llenos de vocales juntas, no te preocupes, prácticamente todo el mundo habla muy bien inglés. Al contrario de lo que ocurre en España.

Berlín es enorme. Las plazas son inmensas y sus grandes avenidas parece que no tienen fin, aunque también cuenta con barrios encantadores de edificios estrechos y callejones variopintos. Sea como sea, en Berlín siempre hay algo que llama nuestra atención. Como un monumento en recuerdo a los caídos en la II Guerra Mundial a pocos metros de una enorme casa okupa.

Si quieres ir a Berlín y te interesa conocer el pasado, prepárate para unos cuantos días de historia en vena. Toda la ciudad habla a través de sus muros de lo que ocurrió durante el pasado siglo en Alemania.

Para los que no poseemos unos conocimientos exhaustivos de lo que fue el III Reich y el Berlín de Hitler, recomiendo apuntarse a un Tour guiado de los muchos que recorren la ciudad, son muy interesantes.

Nuestros guías fueron españoles que tras casi una década viviendo en Berlín se dedicaban a enseñar la ciudad como si fuese suya. La verdad es que esta capital engancha.

Algunos de los Tours son gratuitos (es decir, que se paga la voluntad) pero la mayoría cuestan unos 10€. Es muy fácil apuntarse, solo hay que acudir al punto de encuentro (que aparece en los folletos que reparten por todas las oficinas de turismo) y una vez allí elegir que visitar.

Por cierto, hablando de Oficinas de Turismo, todos los que me conozcan saben que tengo una pequeña obsesión por estos lugares y que siempre me acerco para obtener algún mapa y que me expliquen algo curioso, me aconsejen… lo típico vamos. Pero en Berlín a parte de que tenías que pagar por que te dieran el mapa (mal empezamos), la señora que nos atendió se portó algo arisca con nosotros, parece que solo estaba para vender, eso más que Información y Turismo era una Tienda de Souvenirs.

Me he extendido bastante tan solo introduciendo mi viaje, el próximo día continúo, intentaré centrarme en lo que hay que visitar.

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