Todos los domingos, en el Cours Saleya (Paseo Saleya) enmarcado en el centro histórico y paralelo al paseo marítimo, se instala el Mercado de las Flores. Es un mercadillo muy curioso en el que además se venden frutas, verduras o artesanía.
Si quieres conocer la historia de la ciudad, te recomiendo visitar el Museo Massena. Situado en pleno paseo marítimo en lo que fue una antigua mansión, reúne una colección de fotos y publicaciones antiguas, así como trajes y mapas que reconstruyen el pasado de la ciudad. Es gratuito, tanto el museo como los jardines.
En febrero se celebran en Niza los carnavales más conocidos de toda la Costa Azul. La ciudad entera se engalana para recibir espectáculos y pasacalles provenientes de diversas partes del mundo. La Promenade se paraliza para dejar paso a las carrozas del carnaval y los turistas se agolpan para presenciar los espectáculos. Si tenéis la oportunidad de pasar por allí en esas fechas ¡quedaos a verlos! Eso sí, no esperéis encontraros con viandantes disfrazados ya que muy poca gente se disfraza fuera de los desfiles y las carrozas. El último día del carnaval realizan un espectáculo de fuegos artificiales disparados desde varios barcos en el mar. Verlos desde la playa es increíble.

En la página web oficial se pueden consultar horarios y ubicación de los espectáculos: http://www.nicecarnaval.com/
Para llegar a Niza: desde España no hay vuelos de bajo coste hasta el aeropuerto de Niza. Esto quiere decir que, o estás dispuesto a pagar unos 150€ ida y vuelta desde Madrid o Barcelona (iberia vuela todo el año, Spanair solo los meses de verano) o deberás buscarte otra forma de llegar.
La opción más socorrida es volar hasta Marsella. Allí, con Ryanair puedes volar más barato y después coger un tren que dura unas 2h y media aproximadamente y que cuesta unos 30€. Los trenes pertenecen a la SNCF y en su página web se pueden consultar todos los horarios e incluso comprar los billetes desde España: http://www.sncf.com/
Respecto al transporte en Niza, lo más recomendable es moverse en autobús y tranvía. Existe un abono para turistas que cuesta 5€ y que permite hacer viajes ilimitados durante un día. Digo que es la mejor opción porque Niza no es una ciudad pequeña y si queremos verlo todo, caminando puede que no lleguemos a tiempo. En cuanto a los taxis, son escasos y muy caros.
Otra posibilidad es ir en bici, en las llamadas “velo-bleu” unas bicicletas emplazadas en diferentes puntos de la ciudad y que se alquilan por 1€ la media hora. Las bicis están muy bien para ir por el paseo marítimo pero prácticamente el resto de Niza son cuestas, hay que estar en forma para utilizarlas.
Cuando viajes en tren o en autobús, acuérdate de meter el ticket por las máquinas preparadas para ello, ya que si no lo haces, será como si no hubiese comprado billete. El conductor de autobús de Niza nunca te va a decir que pases el ticket por la máquina, pero son muy comunes los revisores que suben al autobús y exigen que el billete esté marcado, si no lo está tendrás la multa igual. Lo mismo ocurre en los trenes, pero aquí las máquinas están situadas antes de pasar a la vía y en muchos casos mal señalizadas.
Si quieres degustar la comida típica nicense no dejes de probar la Socca (una masa hecha de puré de garbanzos), La Tourte de blettes (Torta de acelgas), la Ensalada Niçoise, el Ratatouille (parecido a lo que llamamos pisto en España) y la Pissaladière (una pizza de cebolla y aceitunas). Es un menú muy mediterráneo, en el que predomina el aceite de oliva.
En cuanto a los restaurantes, hay muchísimos de comida típica por la Vieux Nice. Yo estuve en Chez Pipo (cerca del Puerto) en el que sirven aperitivos de Pissaladière, Socca y Patés. Y también recomiendo Chez Palmyre, un acogedor restaurante familiar situado en una de las callejuelas del centro (rue Droit).

Hay bastante ambiente nocturno todos los días (sobre todo en verano) por la zona vieja desde las 6-7 de la tarde hasta las 3-4 de la madrugada. El hecho de que Niza sea una ciudad turística hace que muchos de los bares estén ambientados y destinados para ese tipo de público. Con ésto quiero decir que muchos de los clubs nocturnos son auténticos pubs ingleses, con música en directo, mucha cerveza y pocos franceses.
