LA PROVENCE III – Saint Rémy de Provence, Nîmes, Pont du Gard

En nuestro tercer día, de camino a Nîmes, paramos en un pueblecito llamado Saint Rémy de Provence.

Ciudad natal de Nostradamus, este pueblo guarda todo el encanto de la Provenza. Allí  coincidimos de nuevo con un animado y colorido mercadillo en el que vendían  frutas, verduras, hortalizas… así como artesanía y productos típicos de la Provenza: jabones, cerámica, lavanda o perfumes.

Mercadillo en Saint Rémy de Provence

A las afueras de Saint Rémy de Provence es interesante visitar dos lugares, que aunque próximos en su situación, datan de épocas muy diferentes. Me estoy refiriendo a las ruinas de la ciudad romana de Glanum y el Monasterio de Saint-Paul-de-Mausole, dónde estuvo viviendo Vincent Van Gogh.

La entrada a la ciudad romana de Glanum está marcada por les Antiques: El arco del Triunfo y el Mausoleo des Jules, que datan de principios de nuestra era.

Ciudad romana de Glanum

Justo en frente de estos restos arqueológicos se encuentra el ya citado Monasterio de Saint-Paul-de-Mausole, un sanatorio que albergó a Vincent Van Gogh en 1889. Es por eso que decenas de paneles informativos situados en las inmediaciones del pequeño pueblo recuerdan los lugares por los que pasó el famoso pintor.  Además permiten contemplar al mismo tiempo un cuadro de Van Gogh y el decorado original que le sirvió de inspiración.

Van Gogh en Saint Rémy de Provence

La siguiente y principal parada del día fue Nîmes, a la que llegamos tras conducir por una carretera comarcal durante algo menos de una hora.

Anfiteatro de Nîmes

Nîmes tiene mucho que visitar pero lo que más llama la atención es su Anfiteatro Romano ya que es el mejor conservado del mundo. Fue construido en el siglo I de nuestra era y por él han pasado durante más de dos mil años gladiadores, fieras y miles de espectadores desde su época romana hasta la actualidad, en la que el Anfiteatro se sigue usando como plaza de toros. La entrada al anfiteatro de Nîmes fue de 6€ con audioguía.

Para terminar el día, nos dirigimos hasta el Pont du Gard, que se encuentra a media hora en coche de la ciudad de Nîmes. Cuando quisimos llegar, el parking estaba cerrado y aparcamos bastante lejos, en la carretera. Como era tarde, apenas nos encontramos gente y esta espectacular construcción de hace más de dos mil años nos sorprendió gratamente.

Pont Du Gard

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y construido sobre el río Gard (también llamado Gardón), se trata de una espectacular obra de ingeniería, rodeada de un paisaje de gran belleza, a los pies del cual contemplamos la puesta de sol.

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